miércoles, 9 de noviembre de 2022

Entrevista a OSWALDO MEJÍA por Myriam Jara



Entrevista a: OSWALDO MEJÍA...“UN CREADOR 
DE MUNDOS MÁGICOS”






 Por Myriam Jara                                                                                              
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Camino a prisa, él, Oswaldo Mejía, me cita en una cafetería próxima a su estudio. A pesar del frío reinante no puedo dejar de apreciar el sudor de mis manos. Hombre de rostro adusto y fama de solitario empedernido que no suele salir de su “santuario”, ese lugar improfanable, me concede una hora de su tiempo. Voy con mi grabador y una guía de preguntas que él se encargará de invalidar pues la conferencia se torna un diálogo entre amigos. Cuando me ve entrar, se pone de pie y su porte, su estatura, no hacen más que amilanarme ¿Estarán mis preguntas a la altura de este “grande” del arte? Me da un beso, corre mi silla –un verdadero caballero- y ocupa su lugar. Pedimos dos cafés e iniciamos nuestra plática. Sus ojos de mirada penetrante destellan un brillo que deja al descubierto su cordialidad y calidez humana. Se esfuman el artista y la entrevistadora, me aflojo y pienso que puedo hablar con absoluta libertad pues se lo nota más que dispuesto para dar comienzo a la “conversación”. Repaso mentalmente la primera pregunta, al instante se hace innecesaria mi guía, será el mismísimo Oswaldo Mejía quien irá forjando con sus respuestas, la seguidilla de preguntas.

 

M.J. - ¿En cuál de todos lo géneros pictóricos se encuentra el tuyo y cómo lo definirías?

O.M - Creo que podría encasillarse en la corriente surreal-erótica aunque yo prefiero denominarla automatismo subconsciente ya que casi nunca trabajo sobre un concepto preconcebido. Suelo sentarme ante mi espacio-santuario de creación y me dejo llevar por los dictados que fluyen de manera descontrolada desde mi subconsciente en formas, de metáforas y simbologías que muchas veces ni yo mismo puedo descifrar.  Mi obra, tanto pictórica como literaria esta cargada de estas realidades alternativas que aparecen como sugerencias y estímulos para que quien esté frente a ellas pueda tener un diálogo activo consigo mismo y pueda ver y reconocer en su libre albedrio algunos tópicos que les serán dictados por su propio subconsciente.

 

M.J. - Sin embargo debés tener una fuente de inspiración, algo que lo movilice  ¿Verdad?

O.M - Mi  fuente de inspiración consciente, creo que debe ser la figura femenina. El desnudo femenino en mi obra es recurrente y hasta podría decirse que es invasivo. Siempre esta allí reclamando protagonismo.

 



M.J. - Observando tus ilustraciones se nota el exaltamiento del cuerpo de la mujer pero llama la atención que en la mayoría, ellas aparezcan sin rostro o con rostros que no son humanos, a veces parecen máscaras, otras tienen cabeza de monstruos e incluso, objetos que no son personificaciones ¿Cuál es la causa, qué parte de tu inconsciente asocia estos elementos emblemáticos con la anatomía humana? Porque debe haber una explicación, eso creo.

 O.M - En realidad ese tema requeriría de un psicoanálisis exhaustivo pero intentaré dar una explicación desde mi posición indocta: Mi hablar artístico es producto de los muchos momentos traumáticos que me deparó la vida, traumas que luego sublimicé en mi arte. Aunque para mi propio asombro en mis últimos trabajos empezaron a aparecer mis personajes, con más frecuencia, con rostros humanos. Ello debe ser producto del cambio de mi subconsciente interpretación, visión y percepción de lo que me esta tocando vivir.

 

M.J. - Vale decir que tu inconsciente ya no se interesa por los recuerdos traumáticos sino más bien por un presente de bienestar emocional. Esto queda de manifiesto en el cambio de colores, más intensos, brillantes, matices alegres, por ponerle un adjetivo, además de la aparición de rostros femeninos,  muchos de ellos con semblante candoroso ¿Querés hablarme de ello?

O.M - Quizás no hablemos de ausencia de recuerdos traumáticos ni de bienestar emocional radicales pero si de una recomposición de actitudes y forma de interpretar la vida, lo que posiblemente me esté permitiendo tener mejor iluminación en mi universo subconsciente, y entonces mi hablar se haya tornado más colorido y con una visualización más objetiva de la naturaleza de mis personajes...

 

M.J. - A propósito de “hablar”.  Una de las cosas que llama la atención en tus creaciones es esa particularidad de acompañar cada una de tus ilustraciones con un texto, sea poema o prosa ¿Cómo y por qué surge esta convivencia, cuál es la necesidad que te impele a escribir textos que podrían considerarse casi como irrelevantes con la imagen?

O.M - Es que no son irrelevantes ni una ni otra. Cada una, prosa e ilustración se complementan y aunque parecieran no tener una relación lógica cada una es la llave que abre la puerta hacia los mundos alternativos que propongo y que en conjunto, como binomio, al final serán un paseo por el subconsciente de cada espectador.

 

M.J.- ¿Cómo se conjugan el artista plástico con el escritor?

O.M - Es la primera vez en mi vida que ocurre esta convivencia. Antes siempre ocurría que el artista plástico mataba al escritor, el escritor al músico, el músico al escultor, y así indistintamente se mataban para erguirse en la exclusividad. Ahora se les dio por convivir en armonía al escritor y al artista plástico. Mucho de mí y en mí está sufriendo cambios radicales.

 

M.J. - A mi entender, esto te convierte en un artista de vanguardia ¿Te considerás un artista de vanguardia?

O.M - Creo no ser yo el indicado para sindicarme como vanguardista, eso lo dejo como potestad de quienes tienen oportunidad de apreciar mis pinturas y mis escritos, pero si soy consciente de tener una forma muy particular de expresarme.

 



M.J. - ¿Considerás que has llegado a la meta o aún tenés  mucho por recorrer?

O.M - Sinceramente, creo estar recién en el partidor pero con muchos argumentos para empezar a correr. La meta la desconozco y tampoco la ansío, sólo deseo caminar, correr o arrastrarme… pero avanzar en este sendero.

 

M.J. - ¿Podrías hablarnos de tu formación académica?

O.M - Bueno, estudié en la Escuela de Artes Plásticas de la Pontificia Universidad Católica del Perú... Aunque podría gritar a los cuatro vientos que mi formación artística en la escuela fue defraudante y casi estéril. Yo desarrollé mis técnicas, filosofía y temáticas como un autodidacta.

 

M.J. - La frustración suele llevarnos a desistir del camino elegido, esto se da en muchos artistas  pero no fue tu caso, por el contrario, pareciera que te rebelaste, que te propusiste demostrar que no necesitabas de esa formación ¿Qué fue lo que te defraudó?

O.M - Yo fui a la escuela con una idealización de cómo y qué era un artista.  Yo me sentía un aprendiz de druida y esperaba hallar en la escuela a un druida mayor que me iniciara en este sacerdocio, sin embargo sólo hallé personas cumpliendo un horario y una labor remunerada. Jamás escuché a alguno de los profesores algo de su magia... esa palabra deslumbrante que yo quería oír, no la tenían...

 

M.J. - ¿Además de la frustración, te proporcionó, la Escuela de Artes, algún elemento como para que hoy tu arte se manifieste con tanta fuerza?

O.M - Los elementos que me proporcionó fueron uno que otro recurso técnico que no creo que haya sido determinante en mí hablar artístico.

 

M.J. - ¿No pudiste rescatar absolutamente nada de esos  recursos técnicos?

O.M -  Entre los elementos y recursos que me pudo proporcionar la escuela fue el tener la posibilidad de dibujar modelos desnudos al natural, en vivo, cosa que en esos tiempos no hubiera podido hacer de manera particular. Otro recurso que me suministró la escuela fue la lógica que se imponía en el curso de composición donde pasábamos horas, días y meses pintando cartulinas con temperas de colores diversos y que luego recortábamos con formas geométricas, círculos, triángulos, cuadrados y rectángulos que luego pegábamos sobre pliegos de cartulina buscando hacer abstracciones de movimientos y distribuciones armónicas en el espacio. Esto me sirvió para hacer mis composiciones aunque las figuras geométricas elementales  en mis ilustraciones son cuerpos- miembros y/o elementos de mis conceptos.

 

M.J. - Una buena utilización de algo tan fútil.  En cuanto al escritor, ya que ambos aprendieron a convivir, siempre desde el surrealismo, tu prosa entraría en el género fantástico ¿Hubo algún escritor en particular que te haya influenciado? ¿Sos escritor compulsivo o recibiste algo de sapiencia externa a tu esencia?

O.M - No sé si habrá sido una influencia pero me sentí muy cautivado por escritores como Edgard A. Poe, Gabriel García Márquez y Hermann Hesse. Esos temas fantásticos y metafísicos que ellos abordaban me resultaban apasionantes y muy familiares a mi subconsciente. Con respecto a que si soy compulsivo para escribir... creo que sí, escribo como si hablara. Lo hago por mi necesidad de expresarme y  escribir es un buen medio para hablar de mis visiones e interpretación de mis mundos. Esto debo agradecérselo a mi profesor de lingüística en la Escuela, él nos pedía que escribiéramos libremente lo que se nos ocurriera pero que especificáramos quién o cuál era nuestro público objetivo. Allí fue que escribí mi primer cuento sobre Artifex: "Artifex et societas"

 



M.J. - ¿Tuviste la posibilidad de dar a conocer tus obras en exposiciones o medios gráficos?

O.M - Vaya que sí. A los quince años expuse por primera vez, como todo un profesional, en una muestra colectiva en la galería “Equus” en Lima-Perú y de allí en muchas más: Expuse en la galería "Perú Art". Una muestra individual en la galería "Pancho Fierro". El año pasado participé en una muestra colectiva en la galería “Kontraste”, en Alemania, con once ilustraciones de mi autoría, y asi...

 

M.J. - ¿Incursionaste en otras expresiones artísticas o este es el límite?

O.M - Soy escultor, pintor, escritor, guionista, músico, historietista, comunicador y pregono ser artista pues estas manos que poseo no saben hacer otra cosa que arte.

 

M.J. - Manos prodigiosas, si me permitís el calificativo y un artista que no cesa de crear, evidentemente.

O.M - Mi arte es la interpretación y expresión de cómo asumo mi vida y humanidad, por lo tanto es dinámica y cambiante. Constantemente tengo nuevas cosas que decir y nuevas formas de decirlas.

 

M.J. - ¿Qué técnica preferís utilizar para ilustrar?

O.M - El aerógrafo fue un fiel compañero por casi 30 años. Actualmente utilizo herramientas digitales: Software Photoshop y una tableta digitalizadora. Aquí debo aclarar a los detractores del arte digital que yo no hago manipulación ni collages fotográficos sino que  dibujo y pinto en un ordenador como lo hace cualquier artista en un lienzo o papel.

 

M.J. - Interesante vocablo…Detractor… ¿Te sentiste censurado, incomprendido, juzgado por tu “surrealismo erótico” o en general hay una buena recepción por parte del público?

O.M - Reconozco que mi arte pictórico, más que mi literatura, es controversial y hasta polémico debido a su alto contenido erótico y sí, sé que para muchos puede resultar chocante. Más, mi obra se manifiesta a través de simbología y metáforas que buscan estimular en el espectador ese mirar hacia su interior. Yo no pinto sobre temas objetivos, todo es subjetivo en mi obra, es el espectador quien le da objetividad cuando ve en ella reflejado su interior. Entonces hallará en ella ángeles o demonios pero no son mis demonios ni mis ángeles, son los ángeles o los demonios que el espectador cobija en su interior. Han habido y hay algunas voces de intolerantes que  censuran mi obra porque preferirían que el tema de la sexualidad lo hablara en voz baja o solapadamente debajo de la mesa pero a ellos les digo: “Yo no me avergüenzo de ser un ente sexual...y lo mío ni por asomo es perversión ni pornografía, lo mío es arte" Otros han mal juzgado mi arte desde la incomprensión con una lógica sin argumentos, "Si no lo comprendo lo censuro". Otros critican que me exprese desde el arte digital pero estos son unos pocos colegas que creen que yo hago collages fotográficos y que no dibujo pero errados están. Yo hacía esto mismo en soporte físico y no digital, con un aerógrafo, desde mucho antes, sólo cambié de herramientas por afrontar una dolencia de la cual, en este momento prefiero no hablar.

 

M.J. - Respeto tu silencio y admiro tu capacidad de ser fiel a tus ideas  ¿Cuál es tu futuro de aquí en más, qué limites te impusiste? Si es que lo hiciste.

O.M - Jamás preconcibo mi futuro. En realidad no acostumbro a planear mi futuro. No soy religioso pero creo en esa fuerza que ordena el universo, y dejo que se me de lo que se me tenga que dar. Quien me dicta los mensajes que yo entrego es esa energía, esa energía que rige nuestra existencia. Estoy convencido de que mi rol es el de ser un simple mensajero. 

A modo de broma, me propuse culminar un millón de ilustraciones para dejárselas de herencia a mi única hija, si las puede vender a un dólar cada una, tendrá un millón de dólares de herencia

 

(Me obsequia una amplia sonrisa)

 

M.J. - Además de pintar y escribir, me hiciste mención de varias actividades afines ¿En la actualidad, están en vigencia esas otras actividades o quedaron relegadas?

O.M - Aparte de mis actividades ya mencionadas, soy artista gráfico, hago historietas por encargo para empresas a las que asesoro como comunicador y soy profesor de arte y humanidades en un colegio.

 


M.J  - Una amplia gama de posibilidades que sabés aprovechar muy bien. Me decís que sos profesor de arte y humanidades en un colegio y no puedo dejar de pensar en tu experiencia como alumno “frustrado”… Siempre digo que la vida nos da la revancha, esa nueva oportunidad de cambiar algo,  de ser parte activa del cambio que se impone para esta humanidad que asume el fracaso casi como un hábito adquirido. Hoy que estás del otro lado del mostrador, hoy que tu rol es el de brindar conocimientos, de educar ¿Vuelve a vos esa desagradable experiencia en la Escuela de Arte? ¿Qué les brindás a tus alumnos para que te recuerden como alguien generoso  que entrega lo mejor de sí en pos de los demás? Porque doy por descontado que eso es lo que hacés. Contame sobre esto y tu relación con los chicos, por favor.

O.M - Te cuento, doy clases de arte y humanidades a chicos en alto riesgo  conductual. Quien me contrató me dio plena libertad y autonomía para inyectarles mi filosofía a estos chicos. Estoy allí para eso, el curso de artes es sólo un pretexto. Yo me ocupo de enseñarles a soñar, intento cultivar o recuperar al ser humano que corre peligro de desintegrarse, converso con ellos de temas complejos de la vida pero se  los hago llegar como información. Estoy seguro de que si alguien de su deteriorado entorno social les hablara de lo mismo, se los haría llegar como mala información. Ellos me escuchan y les convencí de que quien les habla es un "Alfa". Me admiran y me aprecian. Suelo leerles capítulos de mi novela autobiográfica "Como se gesta un demente", quiero que sepan que fui y soy vulnerable como ellos pero que si caí mil veces al fango, no desaproveche las mil oportunidades de levantarme. En este rol de profesor que se me ha encomendado intento ser un mago de manos mágicas que con sus dedos toca a aprendices y los convierte en nuevos magos. Mis alumnos no deben irse vacíos de mí, tal como me ocurrió en mi paso por la escuela de artes.

 

M.J. - “Alfa”, interesante manera de definirte ¿Podrías ser más preciso? ¿Quién o cómo sería un Alfa cuando de un humano se trata?

O.M - ¿Sabes? Tuve una adolescencia y juventud muy violenta y azarosa. En medio de estas circunstancias fui destacando por ser un peleador de la calle, eso me dio ascendencia entre mi entorno más nunca fui abusivo, por el contrario siempre fui generoso, entonces me convertí en un líder, en un Alfa a quien la manada admiraba y respetaba. No fui un jefe, los jefes se imponen por la fuerza, por miedo o por dinero yo me gané el respeto de la manada. Lo mismo intento hacer con mis alumnos…

 

M.J. - Innegablemente, una vida rica en experiencias que supiste atesorar en beneficio tuyo y en consecuencia, del arte en general ¿Desearías darles una recomendación a  aquellos jóvenes que anhelan  manifestarse a través del arte pero temen fracasar?

O.M - El triunfo o el fracaso, creo que son relativos y subjetivos. Si empezamos este andar pensando en agradar para lograr conseguir bienes materiales, quizás se logre triunfar como vendedor pero como artista se habrá fracasado. El ser artista es un estigma fácil de ostentar pero difícil de llevar a cuestas, se reciben más palos que sobadas de lomo. A mi modesto parecer el artista nace designado para cumplir este rol. Si en algún momento teme fracasar es porque simplemente es un advenedizo que no lleva el estigma y no es digno de cumplir el rol. Déjame terminar esto con una frase de mi autoría: Pintor es aquel que con mayor o menor habilidad pinta y reproduce figuras y situaciones pero ARTISTA...es aquel que tiene el poder de crear mundos con su arte.

 

M.J. – Sabia definición…Sólo me resta darte las gracias por concederme parte de tu tiempo, sabiendo que no es justamente lo que te sobra.

O.M – Encantado, Ha sido un placer responder a tus acertadas preguntas.

 

Antes de retirarse, me obsequia una copia firmada de uno de sus binomios ...

 






Video HAMBRUNA


Video a partir de... Una historieta 
de Oswaldo Mejía



Esta corta historieta la realice en 1979, allá en mis años de estudiante de artes, en uno de mis arranques depresivos. Debido a la crudeza de su argumento preferí no publicarla antes. Ahora creo que las susceptibilidades han variado. Aún así, pido disculpas si llego a herir las de alguien.
El hecho de convertir la historieta en video narrado obedece a mi empecinado afán de experimentar con nuevas formas de comunicar. Que yo sepa, este experimento, a pesar de ser muy elemental, no tiene precedentes: sino, muestren algo similar que se haya publicado antes de hoy.


martes, 8 de noviembre de 2022

Video, LOS HOMBRES DE PIEDRA


Vídeo editado a partir de una Historieta realizada a dúo por:
Oswaldo Mejía y José Tello



"LOS HOMBRES DE PIEDRA" es el título de un relato de la escritora cuzqueña Alfonsina Barrionuevo, quien tuvo la generosidad de cederme verbalmente el permiso para realizar esta adaptación en versión de historieta, la cual realizamos a dúo con mi gran AMIGO, y entonces socio José Tello, en la década de los 80s.



Video, BREBAJE en vivo 1997


BREBAJE en vivo 1997




Hablar de lo que “BREBAJE”, realmente significó  para mí, les aseguro que me provoca una euforia tal, que de hecho desembocaría en un monólogo extenso, y que para ustedes resultaría muy aburrido. Por ello, sólo les comentaré, que a pesar de la falta de reconocimiento a su producción y trayectoria, “BREBAJE” es parte relevante en mi vivencia personal. Primero, porque es la única banda en la que he tocado, y segundo, porque como medio de expresión, mi aventura musical con “BREBAJE” siempre me permitió la libertad y licencia de hacer lo que yo quisiera, sin parámetros. Siempre toqué para expresarme, nunca lo hice para agradar. La música es la única de mis múltiples expresiones artísticas que nunca prostituí ni cedí a encargos. Por eso “BREBAJE”… y Yo somos consecuentes, y nuestra relación siempre fue de mutua dependencia, pero honesta.

 

La música de “BREBAJE” es una mezcla de Hard, Heavy y Rock Progresivo. Su discografía alcanza a 14 canciones compiladas en 2 Producciones: Un demo con el título de “Virus Letal” y un CD. Con el título de “Piel de Lagartija”.

 

La banda “BREBAJE” se juntó en Octubre de 1990, y estaba conformada por:

-Oswaldo Mejía : Composición, arreglos y guitarra líder.

-Juan C. Bendezú : Guitarra bajo.

-Mario “Abel” Huapaya : Percusión.

-William Olórtegui : voz.

En el CD. “Piel de Lagartija” la voz es de Fernando Vargas.

 

El video que muestro a continuación corresponde a un concierto en vivo realizada en Febrero de 1997 en el Estadio Jesús Obrero, en Comas, Lima-Perú. El 1er. track  corresponde a la canción "Flor y Miel", y el 2do.  track a la canción "Ponte a la  Fila".

(Recomiendo verlo en pantalla completa y escucharlo con el volumen alto.)




                                   







ENTREVISTA A OSWALDO MEJIA, por E. Reátegui



Por Elga Reátegui




OSWALDO MEJÍA Y SU ARTE SURREAL FANTÁSTICO





"Sólo soy un creador delirante y demencial"




¿Cuándo aflora en usted el deseo de comunicarse a través del dibujo?
Cuenta mi madre que mucho antes de aprender a escribir, yo ya tenía la inquietud de dibujar. Pero dudo mucho que en ese momento fuese una necesidad de comunicarme. Creo, más bien, que fui precoz para aprender el vocabulario del dibujo y su relación con la forma. Fue cuando cursaba mis estudios secundarios, y luego de años de estar tentando y practicando como ‘deletrear’ y ‘elaborar oraciones con trazos y pinceladas’, que recién sentí esa motivación de expresarme a través del idioma del dibujo y la forma. Logré ‘hablar’ en simultáneo a través del dibujo y la escultura.
 



Tenemos entendido que comenzó su carrera haciendo dibujos infantiles en un diario, cuéntenos
Pues ese dato no es del todo exacto. Yo empecé publicando unos bocetos de esculturas surrealistas, con alto contenido erótico, en una revista para adultos, llamada “Z”. Esta oportunidad, me abrió un amplio espectro de contactos y relaciones que me llevó a realizar durante muchos años historietas, carátulas y también tiras de humor erótico. En aquellos momentos casi la totalidad de la obra, era completamente de mi autoría, pero también habían chistes que eran volteados y copiados de revistas extranjeras. Fue al extinguirse este tipo de revistas, allá por la década del 80, que buscando otros mercados, empiezo a armar y diseñar una revista infantil. Posteriormente, con una numerosa cantidad de páginas educativas y de entretenimiento bajo el brazo, y en compañía de quien sería mi socio y gran amigo, el Sr. José Tello Flores tocamos las puertas del diario“El Comercio”. Allí fuimos acogidos a sugerencia de quien fuese el Sr. Roberto Almandoz Ciurlizza y al poco tiempo, sacamos adelante el suplemento infantil “El Mundo Encantado”, el cual se publicó por varios años.
 


¿Cómo definiría su trabajo?
No me resulta fácil definir mi trabajo, pues este va evolucionando de una etapa a otra, lo cual hace que sea complicado hallar similitudes entre ellas. Muchas veces trabajo por encargo en proyectos que no dejan precedentes ni de forma, ni de diseño, ni de concepto. En mi obra personal, como lo es esta serie de ilustraciones surreal-fantásticas (las que acompañan la nota), mi labor creativa también experimenta una evolución muy violenta. Esto es así porque siempre estoy creando sobre mi estado de ánimo, el que va fácilmente desde la euforia hasta las más terribles depresiones.
 



¿Qué le ha aportado su arte?
Desde vivir con dignidad, en lo material, hasta liberarme de mis demonios internos, en lo personal y espiritual. Déjame comentar que con respecto a mi trabajo personal, cada vez que culminó uno de ellos, lo miro y lo veo extraño. Debo extraerlos desde lugares muy recónditos de mi mente, pues me asombran; lo veo ajenos a mi situación conciente.
 


¿Cuál su máxima aspiración en cuanto a su labor? 
Es seguir desarrollándola cada día. Quiero, continuar contando mis historias y fábulas oníricas a cuanto ser humano pueda… Y si en algún momento, lograra un reconocimiento a mi creatividad y esfuerzo, sería bueno, pero ello tampoco me quita el sueño. “Quiero ser… aunque no logre estar”. Traduciendo: Quiero ser un creador demencial y delirante, aunque nunca esté en las listas de los más cotizados o reconocidos.



Nos dicen que es un maestro con el aerógrafo, explíquenos.
Durante más de 30 años, he estado con un aerógrafo en la mano, día tras día. Por eso, mis amigos, que son muy considerados conmigo, dicen eso. Pero hace más de cuatro años que ya no pinto con aerógrafo debido a una lesión en la columna que me ocasiona un temblor descontrolado en la mano derecha, lo que me impide pintar en físico; aunque ya me operé y estoy en camino a recuperar mis facultades. A propósito, te comento que tengo el número del celular de Dios, ya he hablado con Él sobre mis padecimientos, así es que Él ya sabe lo que necesito.



¿Qué lo distingue de los otros dibujantes o ilustradores?
No creo que haya nada que me diferencie de mis colegas. En verdad, son muy pocos con los que me relaciono. Pero puedo decir de quienes frecuento, entre ellos, Julio Barreto, Karry, Luis Fernández, Javier Prado, Carlos Campos, Jorge Ramos Cajo, etc., que son una banda de locos geniales.
 



¿Se podría decir que su arte es poesía visual?
De eso no tengo ninguna duda. No solo mi arte, sino que mi vida misma, está pletórica de ribetes poéticos. Siempre trato de que mi arte, mis acciones, mis amistades, mi forma de amar y mi relación con el Órden Universal rimen y tengan un verso muy armónico.


¿Ha realizado exposiciones? ¿Cuántas y en dónde?
Sí. He realizado muchísimas exposiciones. Te contaré de las que vienen a mi memoria en este instanteExposiciones anuales durante mi época de estudiante en la Escuela de Artes Plásticas de la Pontificia Universidad Católica del Perú, colectivas de esculturas en la galería “Equus” y “Perú Art”; también una individual de dibujos y esculturas semi monumentales en la galería “Pancho Fierro”; una colectiva en la galería "Kontrast", en Westfalia, Alemania, también una individual en "El Centro Cultural Municipal de Huraz-Perú",  entre muchas otras.



¿Es seguidor o tiene especial admiración por algún artista plástico? ¿Alguien que especialmente lo haya inspirado?
En artes plásticas me gusta muchísimo las pinturas de Dalí y las esculturas de Giacometti .En ilustración, me encanta Frazetta.


¿Se siente realizado?
Vaya que sí. Siento que nací con el encargo de hacer esto, y gracias a la vida puedo hacerlo, y creo que no lo hago mal. 


Finalmente, ¿cuéntenos cómo es un día en la vida de un artista como usted cuando no está creando?
El problema es que no recuerdo haber tenido ningún día de mi vida en que me haya privado de crear. Tengo tantas facetas artísticas que atender, que no me puedo permitir la libertad de dejar de crear. Dibujo, pinto, hago escultura, escribo cuentos, compongo música y toco la guitarra en una banda cuyo nombre es "BREBAJE" , y es casi una leyenda en el ambiente del hard rock y el metal en Lima-Perú.







domingo, 3 de noviembre de 2019

DIALOGO CON LA LOCURA


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía.

 (Derechos de autor, protegidos)






Tu despertar fue aquí, en esta burbuja bendita donde la Ataraxia es dádiva por defecto, la ausencia de temores y necesidades. Puedes estar de cabeza y estás cómodo. La temperatura siempre es la ideal y tu alimento fluye por naturaleza… ¿Acaso es la sucursal del idealizado Cielo?

 

Han transcurrido treinta y seis periodos de siete días y de pronto tu paz se quiebra; todo vira hacia el caos. La burbuja que te contuvo ahora se estremece en violentas contracciones que estrujan tu ser: -¡Te presento al Dolor!- El espacio mismo te aprieta; no comprendes el afán de esa fuerza por desalojarte de tu Cielo.

Sumado al empuje que te está desalojando, otra fuerza proveniente del exterior sujeta firmemente tu cabecita y tira de ella con violencia, como si quisiera arrancarla de tu cuerpecillo. Ahora estás en un mundo nuevo; quizás frío, quizás caliente, pero indudablemente cruel, doloroso, hostil. No puedes respirar. Por primera vez te hallas cara a cara con la muerte: -¡Te presento al pánico!- No entiendes porque te hiciste merecedor a padecer esto.

Un golpe seco, con inusitada violencia se estrella contra tus nalgas. El dolor es intenso, aunque sirvió para desbloquear tu respiración. Estas jadeando, respiras sin ritmo; tu pecho, tu cabeza, tu alma misma parece querer estallar. Se te hace obsesivamente necesario el recuerdo de tu burbuja, la anhelas, extrañas su tibieza y su aroma ¡Si. Necesitas su aroma! Pero te están alejando de su ansiado olor; más lejos, cada vez más lejos: -¡Te presento a la soledad! Al abandono que aprieta, hiere y mata.

Es demasiado sufrimiento junto, es una tortura in crescendo que no cesa, deseas desaparecer, que todo culmine: -¡Te presento a la locura!- Ella será el mecanismo de defensa al que podrás recurrir cada vez que debas enfrentar lo insoportable.

¡Esto es la vida! ¡Acabas de nacer, maldito Demente!


 (Pieza única. Año 2013. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)


ESCALERA PARA UN SUEÑO


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía.

 (Derechos de autor, protegidos)






En esta burbuja en la que habito, siempre sobran cosas. Hay en demasía pues yo mismo las creo, ya que inventé este santuario para que nunca escasee nada. Sólo una vez fue profanada debido a mi incapacidad de fabricar amor, entonces opté por traerlo del exterior.
Quien vino transportándolo, tenía las manos vacías. No tenía alforjas, sus bolsillos no contenían nada, sólo poseía algo que jamás había visto, algo que yo desconocía: una dulce sonrisa que me ofreció y recibí gustoso, asombrado además… nunca había visto una sonrisa que aflore desde el alma e irradie a quien se aproxime a ella.
La extraña propietaria de la sonrisa, me imploró:
-Nunca dejes que mi sonrisa se borre puesto que el amor soy yo… y si el amor deja de sonreír, llora… y si llora, fenecerá de dolor…
“Y DIOS HIZO EL AMOR” 


 (Pieza única. Año 2013. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)


sábado, 2 de noviembre de 2019

PERDÍ MI LUCIÉRNAGA CELESTE


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía.

 (Derechos de autor, protegidos)






Pasaron días, pasaron noches; hubo días soleados, pero más de los otros… sin embargo, la luz no pronunció palabra alguna. Hay veces en que las lágrimas son desplazadas por la razón, entonces es el momento de virar el rumbo y buscar esa misma voz, pero en otros labios.




 (Pieza única. Año 2013. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)


ESCOGE EL PAISAJE PARA TU EQUIPAJE

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía.

 (Derechos de autor, protegidos)






Caja que encierra, caja que asfixia… caja que atrapa.

Caja de lamentos, caja fétida… caja de repulsiones.

Caja pequeña, como confortable ataúd de convicciones.

Caja negra que se contrae y reduce estrechando tu espacio.

Caja que puedes desechar para recuperar viento y tiempo.

-¡Sal de allí! ¡Saca tu esencia del sepulcro, cuentero!

Afuera hay un alma corriendo entre lobos ¿No piensas darle alcance?

No quiero echar tierra sobre tu fosa, quiero verte salir trotando.

Esta pala la usaremos para construir un puente hacia el Oeste… no para enterrar tus sueños-.


 (Pieza única. Año 2011. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)


ULTIMO PARADERO A LA DERIVA

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía.

 (Derechos de autor, protegidos)






Niño, niña, duende o lo que fuere, no se separaba de mí. Si caminaba, esa cosa caminaba. Si me detenía, esa cosa se detenía. Esa enorme boca que ocupaba casi la totalidad de lo que sería su rostro me preocupaba… me inquietaba…pero no había otra cosa con vida en la solitaria carretera, y me fui acostumbrando a su compañía.

El cielo, el piso y la carretera tenían coloraciones grises verdosas, aunque cada cierto tramo se veía el tenue resplandor amarillento de unas iluminaciones provenientes de la nada. El paisaje era agobiante. A lo lejos vi que algo raudo venía por la carretera. Cuando llegó hasta mi ubicación pude ver que era una pequeña caja de madera, como una pequeña tina. Subí a ella y me senté con las rodillas recogidas. El pequeño monstruo también subió, se puso a mis espaldas, de pie y cogido de mis hombros.

Moviendo mis caderas de atrás para adelante repetidas veces, logré poner en movimiento mi caja móvil. La carretera en pendiente hizo el resto y la aceleración fue en aumento. Ahora íbamos a gran velocidad, deslizándonos como por un tobogán, hasta que un foso se cruzó en nuestro camino y caímos aparatosamente en él. Me puse de pie y me estaba sacudiendo el trasero, cuando vi que un tipo sentado en un borde del foso nos observaba.

Intrigado por su presencia, me quedé observando. Entonces, ante mis ojos se duplicó. La réplica de aquel inesperado personaje saltó hacia el foso y vino hacia mí amenazante. Me puse en guardia, medí las distancias y cuando lo creí conveniente, salte sobre él, derribándolo. Me senté sobre su pecho e intenté ahorcarlo, pero el replicado se echó a reír a carcajadas, ignorando mis esfuerzos por asfixiarlo. De pronto todo se iluminó. Volteé hacia el lugar de donde provenía la luz. Ante mis ojos había una multitud, sentados frente a una mesa repleta de bebidas, carnes y potajes que la muchedumbre empezó a engullir. Conforme iban comiendo, se transformaban en bestias cada vez más repugnantes que tragaban y babeaban embarrándose en saliva y desperdicios de comida y bebida. Y en medio, abrazados, el tipo que se replicó y el monstruito de amplia boca que me acompañó hasta allí, reían a carcajadas.

Sentí pánico y quise salir corriendo de aquel lugar, pero cuando me dispuse a correr descubrí que todas las vías eran un enmarañado de toboganes, como si fueran venas y arterias de una gigantesca bestia. A partir de ese día no he vuelto a dormir al filo de mi cama. Me acuesto al centro para no volver a caer a la verdosa carretera.


 (Pieza única. Año 2012. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)

SEMILLA DE DIOSES






Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía.

 (Derechos de autor, protegidos)




Vinieron desde allá. Cuando llegaron, andábamos en cuatro patas y éramos “Un proyecto de Plenitud”. Ellos irguieron nuestros cuerpos, inquietaron nuestras almas, nos deslumbraron con el libre albedrio; mas, rebajaron nuestra esencia a “Un proyecto de felicidad. Ellos sembraron en nuestras mentes el temor a la muerte.

 

¿Sabes por qué, cuando andábamos a cuatro patas no rezábamos plegarias?... ¡Porque no temíamos morir! …Sentíamos dolor, pero jamás presagiábamos nuestra muerte.

 

Ellos metieron sus dedos en nuestras bocas y nos hicieron probar de la ilusoria utopía llamada felicidad. A partir de ello vivimos buscando alcanzarla, sin conseguirlo jamás; pues la felicidad es inexistente. Sólo es un coqueteo, una sonrisa superficial.

 

Vinieron desde allá, dejando a su paso una estela de mundos depredados y colapsados, y hoy están aquí culminando la depredación del nuestro, mientras esperan el colapso para huir en busca de otros horizontes

 

¡Quiero volver a mi andar en cuatro patas! ¡Quiero retornar mi esencia a “Un proyecto de plenitud! ¡Quiero hallar al Dios verdadero dentro de mí…! ...Porque lo intuyo…Porque tiene lógica: Si somos hijos de Dioses, pues tenemos sangre divina… ¡¡Entonces también somos Dioses!!


 (Pieza única. Año 2012. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)
           

lunes, 14 de octubre de 2019

LAGRIMAS EN LA TACITA DE TE

Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía.

Cap. 18 del libro "Delirios del Lirio"

(Derechos de autor, protegidos)







Mientras escuchaba los ruidos parecidos a voces, que provenían del exterior, hurgaba en su mente buscando una reminiscencia, una evocación; algún rezago de un pasado… mas no los hallaba. En sus mil vidas, incontables veces pasó por estos extravíos, pero cada vida trae sus propias luces y sus propias oscuridades. Sólo una orfandad de recuerdos, copaba su raciocinio.

Cuando despertó a esta realidad, ya estaba aquí, atrapado dentro de esta jaula que pende de esa rechinante cadena venida desde allá arriba. Allá, donde su vista no alcanza a distinguir nada, pues la oscuridad es más densa y todo lo devora con cada centímetro de lejanía.

-¿Cómo  es que llegué aquí? ¿Qué es este lugar dónde estoy? ¡¿Dónde, dónde?! ¿Cuánto tiempo llevo en esta jaula? ¿Qué le sucedió a mi cuerpo? ¡No! ¡Esto no es más que una pavorosa alucinación!… No soy yo ¡No, este monstruo de osamenta cubierta con filosas escamas color verde! ¿Por qué habría de adoptar la forma de un nauseabundo reptil con alas? ¡Alas! Tengo alas…¡¡Grandes alas!! Pero…  ¿Para qué me sirven dentro de esta jaula? ¡Esta pesadilla es real! Y si es real,  quizás tenga el poder de volar sobre… ¿Sobre qué? Me resultan extraños estos parajes ¿Y la jaula? ¿Por qué estoy aquí, por qué? Tengo las piernas entumecidas. Debo llevar una eternidad en esta incómoda posición de cuclillas… pero esta maldita jaula no me permite variar mi penosa postura. Los barrotes aprietan mis alas contra mi tórax. Me resulta difícil respirar. ¡Ruidos extraños y el pánico que no cesan de martillar mi cerebro! ¡Esto debe ser el infierno! ¿Pero qué culpas o pecados estoy expiando? ¿O es que, simplemente, me volví loco? …Además del pánico que me provoca estar pendiendo en el vacío desde esta altura. No quiero mirar hacia abajo, el piso está tan lejos...-

Muy por encima de aquella casi total oscuridad, una débil luminosidad penetra hiriendo con tenues destellos algunas aristas de las paredes y los escalones empedrados de una larguísima escalera. Es una luz muy tímida, casi imperceptible, y de color gélido: pero es suficiente para copar la atención de un confinado. Se le hace sumamente atractiva. Huele a esas esperanzas que se anidan en la razón como una  delirante obsesión.

-Debo alcanzarla. Estos barrotes de acero no me lo impedirán… Dios mío, permite que mis debilitadas manos fuercen los hierros que me recluyen en este aislamiento  desesperante y cruel.

 ¡Ahhhhhhhh! Sí puedo, sí puedo ¡Ahhhhhhh…Ahhhhhhhhhh…Ahhhhhhh! ¡Sí, lo voy a lograr! …Esto está cediendo…

Los barrotes se rindieron a sus ansias de libertad. Aunque a duras penas pudo deslizar hacia afuera la poca maniobrable envergadura de sus alas, pero ya estaba afuera.

Evitando mirar hacia abajo para no ser presa del vértigo y el pánico, empezó a descender por la cadena, ansioso por alcanzar el piso.

La cadena chirriaba incesante; las manos le ardían por la fricción. No desvió para nada su mirada hacia abajo, mas sus cálculos le iban indicando que ya faltaba poco…

-¡El extraño intenta huir! ¡No lo dejen escapar!

¡Atrapadle! ¡ Atrapadleeeeeeeeeeeeeeee!

No pudiendo localizar de quienes, ni de donde provenían las voces, sólo atinó a soltarse, cayendo y estrellándose pesadamente contra el empedrado del piso. No era el momento para atender dolencias. De un brinco se puso de píe, y emprendió veloz carrera hacia el rincón por donde había visto que ingresaba la mortecina lucecita, pero que su instinto se la pintaba como una gran esperanza de salida.

-¿Quién grita? ¿Quiénes son esos que vienen hacia mí? ¡Debo darme prisa! No les veo, pero puedo oír sus respiraciones y sus pasos apresurados acercándose. Debo alcanzar esa luz. ¡Ah, maravillosa luz que alimenta la claridad! No importa a dónde me conduzcas mientras me saques de esta cerrazón…Hacia ti voy… 

-¡Centinelas! No dejen escapar al extraño, va hacia las escaleras ¡Deténganlo!

Conforme avanzaba hacia su objetivo, es paso iba estrechándose más y más…

-Me ahogo… ¡Dios mío, no consigo respirar!… Mis alas golpean contra las filosas salientes y aristas de las paredes. Me duele… ¡Duele mucho!

Trozos y jirones de carne ensangrentada le son arrancados en cada roce, quedando estos pegados a los muros, como señal de su apresurado paso.

 -¡Duele… duele mucho!… Pero no debo renunciar ¡No lo haré! No importa que mis alas se quiebren, no importa el fuego quemando mis carnes heridas, no importa lo que de mi quede en el camino …Debo concentrarme en la luz ¡Sigue, sigue!  Ya falta poco… Unos cuantos metros más… … ¡Vamos, vamos!

La luz crece en tamaño e intensidad. Ella es la esperanza, y está tan cerca

-¡Centinelaaaaas! ¡El extraño está subiendo por las escaleras! ¡Atrapadleeeeeeeeeeee, que no alcance la ventana!

¡Inútiles! ¡Usen los arcos y flechas!

Correr, correr y saltar al vacío… ¡Ahora! ¡Ahoraaaaaaaaaaaa!

Está parado sobre la base del marco de la ventana, frente al vacío, paralizado; deleitándose con el aire fresco que penetra por sus pituitarias invadiendo su ser, cuando siente las manos de sus perseguidores rozándole los tobillos, entonces salta…

-¡Diosssssssssssss, noooooooooooooo! ¡Mis alas no me obedecen! ¡Me voy a estrellar! ¡Debo aletear con más fuerzaaaaaaaaa! ¡Eso, eso! Lo estoy logrando…

Rapidamente, aunque sus alas se manifiestan torpes, van estabilizando su caída hasta convertirla en flotación.

-¡Quince monedas al arquero que lo derribe! ¡ Yaaaaaaaaaaaa!

-¡Lo logré! Estoy volando, puedo planear… maravillosa sensación… ¡Soy un ángel! ¡Sí, eso soy!

-¡Disparen malditos! ¿O quieren probar de mi ira?

-¡Oh, Noooooooo! Ajjjjjjjjj  ¿Qué es esto que me quema el pecho? ¡Maldición!  Me han da…do… Ahhhhhhhhhhh…

La caída libre. El cuerpo precipitándose en tirabuzón, y la desesperante sensación de las vísceras apretando el pecho y amenazando con salír expelidas por la boca. Crispa los dedos de las manos en un vano intento por sujetarse a algo…

-¡Está cayendo el extraño! ¡Le di en medio del pecho!

Je je je… Menudo porrazo que se ha dado.

Lo último que sintió, fue el sabor salado del fango, mezclado con su sangre, cubriéndole la lengua e invadiéndole la boca toda…

-Lo que tenías que pasar ya concluyó.

-Pero… ¿Quién eres? ¿Dónde estoy? ¿Cómo llegué aquí? Lo último que recuerdo, es retorciéndome en el lodo… y luego, como me fui sumergiendo en la oscuridad.

*-Soy Magdalena… Eva; la mujer de los mil rostros, y los mil nombres, que siempre estuvo a tu lado desde tus sueños. Soy quien venía a tus fantasías, con las alas blancas que pintaste para mí, y con estas ojeras color promesa que fueron tu inspiración durante tus mil vidas.

Yo rescaté tu cuerpo del fango Arq-ángel. Fui enviada para cuidarte y proteger tu misión, aunque en ello se fuera mi propia vida… Ahora debo irme, tengo una deuda que saldar. Esa Señora de túnica que ves allá, reclama por mi…

Yo soy el precio por el que ella te ha dejado vivir. Ese fue el trato y debo cumplir…¡Adios!

-¡Nooooooooooooooooooooooo!



 (Pieza única. Año 2011. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)