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lunes, 26 de septiembre de 2016

"EL CANDOR DEL ESPEJO QUE FINGE"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor protegidos)

Llevas mucho tiempo sentado en la copa de ese árbol. Naciste allí, pero debes bajar ¿O crees que observar el andar de las hormigas hará crecer tus alas de Arq-ángel?
Te traje un libro y este par de sandalias. Ambos tienen magia: El libro te dará luz y las sandalias proveerán de estabilidad a tus pasos. Con estas dos cosas no necesitarás más nada. Todo lo necesario para emprender tu rumbo como sembrador de conciencias está dentro de ti.
Ignora a tu co-herencia, ella siempre te dictará: “¡Lo que debes olvidar, debes recordarlo cada día, para saber lo que debes dejar en el olvido; no sea que por equivocación, termines olvidando algo que no debes!”. Y con esos argumentos te hará prisionero de tus fobias, culpas y remordimientos.
Yo No te necesito co-herente. Te necesito sabio; te necesito niño… Te necesito jugando a construir, Ángel arquitecto.


        (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)



"CUENTO DE HADAS I"


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor protegidos)

No me ayudes a cargar mi soledad, la llevo tanto tiempo sobre mis hombros que me acostumbré a su peso.


        (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)

sábado, 24 de septiembre de 2016

"BABYLON"



Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor protegidos)


Si yo saqué dos seis...
¿Porqué, como pago por deuda del juego de dados, aquel babeante imbécil, cuyo nombre es Baal, apenas si me había cedido un rústico banquito de madera? … Me ató de manos, y ahora sentado en este armatoste, en lo alto de la colina, día y noche, quieto cual milenaria roca, sólo me queda observar tu cuerpo reflejado en el agua, mientras los insaciables faunos no cesan de manosear y besuquear la turgencia de tus senos, tus nalgas, caderas y muslos ¡Maldito Baal que me condenó por un milenio más dos años a mirar fijamente tus flirteos incesantes! ¡Estúpido tramposo! ¡Si yo gané en buena lid! ¡La recompensa debió ser tocarte!... ¡Yo saqué dos seis por ti! 
He intentado gritar mis quejas y desventuras, pero no pude hallar mi boca, y cuando intenté llorar, no tenía ojos, sólo dos cuencas dirigidas fijamente a ti… a tu figura reflejada en el agua.


         (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 60 cms. Precio $.600 dólares americanos)


viernes, 23 de septiembre de 2016

"ANGIOLINA VAGA ENTRE MIS SUEÑOS"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor reservados)


Hay seres humanos que trazan a su alrededor un círculo tan pequeño, que apenas caben ellos, y así se pasan la vida: atendiendo exclusivamente sus propias necesidades. Los hay otros que trazan a su alrededor un círculo más grande donde puede caber su familia, y los acoge. También están los que amplían el trazo de sus círculos para poder agregar a sus amigos. Mas hay algunos, que trazan a su alrededor un universo… y esos... se brindan al mundo sin reparos. Lamentablemente, son tan pocos, que muchos nos iremos de aquí sin haber podido siquiera, ver uno de ellos.


        (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 60 cms. Precio $.600 dólares americanos)

viernes, 16 de septiembre de 2016

"MORDER SIN DIENTES"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)

Yo, de arte quizás no sé nada, pero me lo tomo muy en serio pues no lo tengo a flor de piel, lo extraigo desde muy, muy adentro mío.


         (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 52 cms. Precio $.600 dólares americanos)



lunes, 12 de septiembre de 2016

"LA BATALLA DE LOS ARLEQUINES" (Tríptico)


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejia (Derechos de autor, protegidos).

-RECUERDA LA MONEDA BAJO TU LENGUA

Vienes desde muy lejos Likaón, de lugares que no recuerdas. Fuiste engendrado como luz; la luminosidad es tu naturaleza, por eso aúllas a la luna en medio de la noche, por ello temes ver la agonía del Sol, pero ahora me necesitas. Soy el ángel que viene por ti. Soy quien siempre estuvo a tu lado: fiel, leal, inseparable. Soy el ángel oscuro de tus pesadillas. Soy quien trae agujas y dagas para traspasar y agujerear tu cuerpecillo. Soy el ángel que merodea tu alma y "Tu aquí”. Soy quien se queda mientras otras alas huyen de tus manos. Soy la sombra velando tus desdichas. Soy quien motiva las mentiras con que fabricas tu autosugestión. 
Desde el inicio de los tiempos, cada paso que emprendiste se deslizó solo, huérfano, sin tibieza; sin siquiera levantar polvareda. Cada paso dado fue un destierro desprovisto de conocimiento, sin saber de dónde venías, ignorante del final de tu camino ¿Para qué levantar la mirada si al frente la nada es lo constante? Ni siquiera tienes la sensibilidad que amerita el abandono. Sólo se le puede quitar algo a quien algo tiene, pero… ¿A ti? ¿De qué se te puede despojar si nada te pertenece? Tenemos una cita impostergable. Te estoy aguardando…¿Trajiste lo que te pedí?
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-EL PROFETA Y LA LETRA VANA

-Que la niña no cese de tañer su laúd, que no deje de cantar, porque esas melodías también hablan de mí. 
**¿Estás convencido que es el réquiem apropiado para despedirte? ¿Quieres irte oyendo su canción? ¿Para qué levantarías la mirada si las visiones de este mundo ya no son tuyas? Tú te estas yendo. Culmina tu última danza, Likaón. Tus piernas están flaqueando, tus brazos y manos se debilitan. Tu mirada se nubla; caes de rodillas y lloras en silencio.
-Que la niña no cese de tañer su laúd, que no deje de cantar, porque esas melodías también hablan de mí. 
**Soy el único testigo de tu agonía, lobo errabundo. “Quien no ve, no quiere; y quien no quiere, no puede ver” .Aquí estoy. Yo sí quiero y puedo verte. Quiero presenciar tu caída y regocijarme con tu resurrección. “Nadie puede arrebatarte lo que jamás tuviste” Todo fue un sueño ajeno que por piedad te concedí. Toma mi mano y déjate llevar.
-Que la niña no cese de tañer su laúd, que no deje de cantar, porque esas melodías también hablan de mí. 
**Eres un estúpido, Likaón. Te ofrezco el matadero, una palpable solución, pero te aferras a una nana de quimeras acunando tu entelequia. 
¿Quién cometió el error de darle humanidad al lobo? ¿Quién te diseñó creyente? ¿Quién te hizo Quijote y demente? Soy tu final, soy tu muerte y vendrás a mí mirando pendular tus latidos del brazo de un farol.
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-YO REZO, YO TAMPOCO

Si muero, descansaré de esta existencia que me duele. Me iré sin haber defraudado al ángel. Él revoloteará entre mis cabellos y mi mente al partir. Lo sé…Si me sumo en la demencia, aunque se partan los baúles de mis demonios, no me enteraré. Serán mis torturantes quienes carguen el despojo de ese que alguna vez fui. Acaso, yo ría a carcajadas. Más, si recupero mi espada y armadura, vendré a luchar por ese ayer negado; abrazaré a los portadores de tibieza y correré sonriente en sentido contrario al viento. Cuando baje a los infiernos, lo haré rememorando al duende que reptaba sobre mi hombro cual oruga, alumbrando mi camino a seguir ¡Voy por ti,  Lucifer! ¡Suelta a tu jauría, que al final me ocuparé de ti!



   (Pieza única. Año 2014. Medidas: 80 X172 cms. Precio $.1,500 dólares americanos)


sábado, 20 de agosto de 2016

"RUMOR BOHEMIO"

Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)

Artifex levantó la mirada hasta donde se lo permitió el techo del incomodo cubículo en el que había permanecido en posición de cuclillas desde cuando su memoria podía recordar. Sus piernas estaban entumecidas, y en sí, todo su cuerpo se mostraba débil, más su mente pugnaba por evacuar lo que durante todo ese tiempo había almacenado. Ahora estaba lleno de ansias y eso le dio la suficiente fuerza para, de un tirón, fragmentarla cadena que lo hubo mantenido cautivo en ese sucio, asfixiante y oscuro rincón.
A gatas y a tientas, Artifex se deslizó por el estrecho pasadizo hasta llegar a la entrada ¡Qué hermosa se veía la luz de la luna colándose por entre los barrotes que sellaban la entrada! Sus manos acariciaron una a una las barras de hierro, como si se tratara de un ritual, hasta que de pronto, omitiendo su debilidad, tensó sus músculos y tendones y de un empujón derribó la reja.
Afuera hacía frío, pero aun así se le antojaba delicioso. El aire era una caricia para su piel, y la visión de la aldea que se cobijaba metros abajo, en las faldas de la montaña, lo hacían sentirse cómplice de la noche y el viento. Ese preciso instante, era el momento para extraer las ideas que durante la pasada eternidad se agolparon en su mente. Lo que abundaba en su entorno eran rocas y Artifex empezó a acarrear rocas, apIlándolas con el frenesí y la prolijidad que había conservado para la ocasión que en todo momento supo esperar.
Cuando creyó haber concluido con su obra, se detuvo a observar la estructura que sus manos, en sociedad con su creatividad y sus ímpetus, acababan de parir. Así estuvo durante muchas horas, contemplando y dialogando con su flamante creación casi en un susurro, como si temiera que el sonido pudiera echar abajo.
Las sombras nocturnas principiaban la huida dando paso al amanecer, cuando Artifex se dio un mordisco en el dedo índice de su mano derecha, haciéndole sangrar profusamente. Con el dedo bañado en sangre y cual si fuese un pincel, Artifex trazó con su propia sangre la palabra “ARTE” en una de las rocas centrales de la estructura pétrea, luego se sentó a un costado a esperar que la gente de la aldea iniciara las faenas del día.
Cuando los aldeanos salieron de sus casuchas, no tardaron en notar las piedras que Artifex había apilado con tanto esmero, corriendo la voz a los rezagados que, ante el barullo, iban prorrumpiendo somnolientos, pero curiosos.
El corazón de Artifex latía a mil pulsaciones por hora, amenazando con desbocársele, producto dela ansiedad. La primera reacción de la muchedumbre fue el silencio, hasta que alguien soltó una risotada. A continuación, las risas de todos los presentes se unieron grotescamente, burlándose de Artifex y su obra.
Artifex no lloró aunque ganas no le faltaban. Confundido y descorazonado, se encaminó a la entrada de la gruta, se agacho para deslizarse al interior, y así, arrastrándose, retornó al lugar donde estuvo cautivo tanto tiempo… 
Jamás, nadie, volvió a saber nada de él…


(Dedicado a todos los artistas del mundo)






  (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 54 cms. Precio $.600 dólares americanos)


"VIENTO, POLVO...Y TU NOMBRE"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)

Bienvenidos a este universo delirante donde podemos jugar a ser pequeños semidioses y, con una poca dosis de demencia, crear juntos esos munditos fantásticos en nuestro subconsciente, para retozar entre ellos, mientras  hurgamos un poco cómo somos allá adentro...



   (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 47 cms. Precio $.600 dólares americanos)

"OBSEQUIO PARA JULIUS"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)



(Extracto recortado del cuento)...
Cual si fuera un ritual, llevaba varias horas peinando su larguísima melena color azabache. Era una sensación en extremo excitante y placentera. Ahora sus cabellos impresos de sedocidad caían sobre sus espaldas y senos desnudos, haciéndole sentirse acariciada, seducida; poseída por un gozo con ribetes masturbatorios. Estimulada por esos roces, empezó a girar su cabeza en sentido horario, cada vez con más frenesí. Sus manos ansiosas no tardaron en empezar el toqueteo de sus turgencias, ampliando su auto satisfacción… hasta que sus labios exhalaron un ¡Oh! Largo y profundo. Se puso de pie, recogió su cabellera en una larga cola, más no la ató a su nuca, sino a su frente, dejándola caer cubriendo su rostro y parte de su pecho. 

Así, a ciegas, se dirigió hacia el umbral. Afuera aguardaba una silenciosa multitud de seres con cabeza de equino...(  )... 


   (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)

"RETORNARE AYER"


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)


Aquel burrito celeste con pequeñas e inútiles alitas de murciélago, que llevaba pinceles atados a sus patitas y que correteaba de aquí para allá por su mundito imaginario, garabateando cuanto camino le tocó recorrer, ahora tiene las patitas heridas... Pero aún garabatea por doquier.


   (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X59 cms. Precio $.600 dólares americanos)

"MEJILLAS EN MARZO"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)

Camino tomado de tu mano sin avizorar rumbos entre la pletórica negrura del allá. Eres mi mirada transversal, mi norte; dime dónde y allí estamparé mis huellas. Estoy orando y por ello me permites seguir respirando… ¡Gracias! Estas manos que querían enmudecer se han hecho parlanchinas de tu grandeza. Allí voy aunque no vea el lugar al que me llevas. Tú dictas mí mañana; tú diseñas mi siguiente minuto. Ya no temo dar mi siguiente paso, pues ahora camino tomado de tu mano… ¡Amén!


   (Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 61 cms. Precio $.600 dólares americanos)

lunes, 1 de agosto de 2016

"EL NAHUAL"

Vídeo con parte de mi obra pictórica editado sobre el trac con el título ""Brebaje". Canción de mi autoría en composición y arreglos y la ejecución de la guitarra líder con mi otrora banda ""Brebaje".


jueves, 7 de julio de 2016

"LOS GUARDIANES DEL LLANTO"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)


Somos “La Esperanza Desesperada”, no existe en nuestra memoria el estigma de la resignación. Alguien escribirá que anduvimos hacia un norte equivocado, pero nadie dirá que pusimos brazo sobre brazo y nos confiamos a esperar la llegada de la Señora de la túnica, la que con su pestilente aliento se lleva amores, alegrías, nombres ilustres y recuerdos de buenos momentos ¡¡Nooooo!! Rasgaremos el vientre de la tierra y repartiremos dentelladas amenazadoras al viento, más cuando llegue el momento de volcarnos al foso, nuestra mirada estará quieta, serena y fija ante las cuencas vacías de esa enigmática y fúnebre presencia… Porque tanto tú, yo y todo este puñado de locos, somos “La Esperanza Desesperada”



     (Pieza única. Año 2013. Medidas: 80 X 60 cms. Precio $.600 dólares americanos)



"LUCES PARA DADA"


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)


¡Llama! ¡Grita! ¡Invoca!... ¡Luz, luz, luz!... Y el candil eres tú… aunque mis letras hayan quedado huérfanas de ti ¡Báñame en tu resplandor! ¡No me dejes siendo un número!… Más mis aullidos no logran profanar tus tapiados oídos.



(Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 59 cms. Precio $.600 dólares americanos)

"LOS CONVIDADOS DE MEDIANOCHE"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)

El campo es vasto y estéril, tan reseco y cuarteado como la misma piel de Satanás. Cada una de las grietas es gigantesca y huele a heridas del alma. Es difícil pasar a través de ellas, por lo cual debo impulsarme y dar saltos, no hay otra manera.

La pequeña polvareda se hace más y más grande; como heraldo de su carrera trae a un diminuto astado, apenas del tamaño de un perro, pero de una furia enorme. Puedo ver sus diabólicos ojillos de fuego. Brinca cada grieta sin dejar de mantenerme en su mira-ya lo tengo frente a mí –
Estoy desnudo. Aquí, en SINCERIDAD, mi piel y la luz azulina que emano, son mi única vestimenta, mas la larguísima cinta amarilla que tejí con los cabellos de mi amada, me servirá para hacerle fintas y cabriolas mientras huyo de sus embestidas. Llevo todas las de ganar; mi cuerpo ya ha esquivado, en innumerables circunstancias, todo tipo de flechas, saetas, dardos y desventuras.
Pero… ¿Qué es ese ruido ensordecedor? ¡Todo el piso tiembla! ¡Siento pánico, quiero huir! Y sin embargo, sé que todo esto ocurre dentro de mi mente… ¡No puedo huir de mí mismo!
¡Dios mío, mi fobia primigenia! Hay mucha agua desbordándose, intenta cubrirlo todo, las olas vienen por entre las grietas como enormes lenguas de remolino, amenazando mi alicaída cordura.
¡Estoy paralizado, no atino a correr! Mis músculos no obedecen, y mi boca es incapaz de emitir una pequeñísima plegaria que me haga sentir mejor ¡Presiento que estoy a punto de moriiiiiiir!
El cielo se tornó gris, oscurece más y más, la negrura va devorándolo todo. Puedo verlo todo, soy el actor substancial de esta puesta escenográfica, pero tan sólo desempeño el rol de público. 
¡El cielo se tiñe de rojo, está sangrando! El torito con ojillos de fuego no cesa de embestir mis canillas y pantorrillas, llevándose, en cada cornada, jirones de piel, músculos y tendones; resulta quimérico gritar en busca de auxilio…¡Lógico! Si no tengo boca… ¿La tuve alguna vez?
El cielo sangra profusamente, al igual que mis piernas ante las incesantes arremetidas del diminuto astado. Me duele mucho, estoy asustado y tengo frío, mucho frío ¡No soporto más!
Ahora secas con devoción mi sudor y mis lágrimas. Lloro por mis piernas que se resisten a obedecerme… la luna brilla intensamente, tengo que esforzarme pues… debemos pasear…
Toma mi mano y caminemos…



(Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 56 cms. Precio $.600 dólares americanos)

jueves, 23 de junio de 2016

CORRE HACIA TI

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)


(Extracto recortado del cuento)...
Sukubus se ocultaba entre las cavernas naturales que se formaron en las laderas montañosas allá en los límites del bosque, aguardando el anochecer. Entonces se atrevía a salir de su escondrijo para cazar insectos, animales o bestias. Literalmente devoraba vivas a sus presas. El sabor de la sangre caliente y los músculos aun latiendo la sumían en un frenesí deliciosamente macabro.  Una vez saciados sus ímpetus alimenticios, se aventuraba a merodear la aldea de los humanos con la esperanza de hallar algún macho solitario y desprevenido con quien aplacar otras de sus urgencias.

Sukubus era voluptuosa, pero de carnes firmes. Tenía rostro de niña asustada, con grandes ojos color gris; que de no ser por el desorden de su larga cabellera, la suciedad que cubría su piel y el desagradable olor que despedía, hubiera podido considerársele, una hembra atractiva.
Las veces que lograba su objetivo de toparse con un macho humano, haciendo gala de su fortaleza física, lo asaltaba, lo maniataba, lo desnudaba, y...(  )... 






(Pieza única. Año 2013. Medidas: 80 X 57 cms. Precio $.600 dólares americanos)


miércoles, 22 de junio de 2016

LLAMASTE Y NO...

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)

Sólo su mercenaria tibieza y mi complicidad saben dónde quedó ese lugar que nuestra imaginación creó para hablar a solas de luces, colores, formas y fragancias que el implacable tiempo se encargará de enemistar con los gratos recuerdos, para convertirlos en vapores distantes, ajenos y confusos en la lejanía.




(Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 52 cms. Precio $.600 dólares americanos)


jueves, 16 de junio de 2016

EXTRAÑOS PASAJEROS EN DEBBIE

Ilustración y texto de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)

Son, la particular forma de interpretar lo que me ha tocado vivir y los traumas que edificaron mi esencia, lo que motiva esta necesidad de expresarme como lo hago. Sin duda mi temática artística predominante es el erotismo, y es que como en todo ser humano, ello es intrínseco a mi humanidad. Habrá por allí intolerantes inconscientes de esta natural condición, o hipócritas disfrazados de moralistas que censurarán mi extrovertida manera de abordar el tema. Estos preferirían, que si tengo que hablar sobre ello, lo haga en voz baja y por debajo de la mesa, pero no estoy dispuesto a alinearme a tales desatinos. Dado que mi visión difiere radicalmente de actitudes enfermizas o enunciados pornográficos ¡No me avergonzaré de mi condición de ser humano, ni de mi desnudez, ni de mi sexualidad; que estoy convencido, es lo que más nos acerca y semeja a Dios!

Permítanme mostrarles los espejos que diseminé entre mis mundos oníricos. Tal vez ellos reflejen y desentrañen algunas de vuestras propias obsesiones.



(Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 63 cms. Precio $.600 dólares americanos)


MELIZA Y EL CENTURION ROJO


Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derecho de autor, protegido)


*¡No quiero, no quiero!
-Nadie te ha preguntado, a nadie le interesa tu opinión, colócate en la fila y no mires a tu alrededor.
*¡Nooo, a la fila nooooo!
-Quien irá adelante, quien irá atrás, no te debe importar. Sigue a la fila, sin interesar lo que haya más allá.
*¡Yo quiero soñar!
-Tenemos miles de sueños preconcebidos que a todos los de la fila hemos de dar…
*¡No quiero! Tengo sueños propios que soñar…
-¡Ponte a la fila! Obedece, o tu alma haremos a estallar…
*¡Nooo! A la fila nooooo!
- Otro necio que intenta huir, ¡no le dejen escapar!
*¡No quierooo! ¡No quieroooooooo!
-Uno más que por sí sólo quiere pensar. Inventamos sus sueños, decidimos qué han de comer y qué no, escogemos sus enfermedades, diseñamos sus sufrimientos y forma de morir; ordenamos todo para ellos, pero
siempre aparece un mísero desagradecido que pide más…



(Pieza única. Año 2009. Medidas: 80 X 56 cms. Precio $.600 dólares americanos)