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viernes, 30 de diciembre de 2016

"PEROL DE IDEAS SUELTAS"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, reservados)

Llévame hacia esos lugares que dices, esos donde las flores son pintadas con lápices de colores y sus aromas provienen del aliento de bocas de miel y labios entreabiertos. Llévame allá, donde los faunos voyeristas atisban las caricias que prodigan las manos ansiosas; quiero ver esos dos soles que dan doble alegría a los pliegues de las pieles desnudas.
¿Podrías preparar sopa con esas piedrecillas azulinas que hay por doquier? ¿O sólo quieres que nos llenemos de viento y tiempo? Alguien me dijo que es bueno para exfoliar el alma…
Llévame a esos lugares que dices, donde las frutas tienen alitas de sedas y tules que vienen hacia tus manos adiestrándote para que me acaricies cuando estoy en celo. Llévame allá donde la noche cómplice permite el tanteo de tu estremecimiento; quiero correr desbocado por entre tu vientre, hurgando el cóncavo de tu cordura que tu deseo me ha de ofrecer.
¿Acaso piensas que si nos vestimos de ilusión nos importará el que nadie nos mire? ¿O crees que por cantar desafinado dejen las estrellas de brillar? Vine por un mimo y me quedé en ti.
Llévame hacia esos lugares que dices.
Llévame hacia allá.

Si ves que no camino de prisa, lleva a mi mente a pasear…


  (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 60 cms. Precio $.600 dólares americanos)

viernes, 9 de diciembre de 2016

"PARA MAYRA"

Vídeo dedicado a mi hija unigénita, donde muestro parte de mi obra pictórica, sobre el fondo musical de la canción "Para Mayra", la cual compuse basada en un poema que escribí el día de su nacimiento, y que años más tarde arreglara musicalmente para hacerla parte de la discografía de mi otrora banda "Brebaje", donde ejecutaba la guitarra líder.


martes, 6 de diciembre de 2016

"PLASCEBO"

Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)



(Extracto del Cap 5, Libro "Delirios del Lirio")

-Llegas muy a tiempo, mi viejo amigo, tengo algo que quiero compartir contigo. Lástima que no tengas boca pues sería lindo conversar fluidamente pero para mostrarte lo que he descubierto, basta con que puedas ver y oír. Dios te diseño así,  lo hizo adrede para que fueras un almacén de sabiduría y tu sapiencia no se extravíe entre palabras que pocos entenderían. Pero no te quedes ahí ¡Pasa, ven! No tengo mucho para invitarte, apenas unos bocados de maná que cogí esta mañana de mi jardín.
Mira ¿Ves este extraño libro cuyo único contenido es una receta? Lo hallé para deleite de nuestro espíritu. Dizque esta pócima tiene el poder de convertir a quien lo bebe  en antena receptora de mensajes emitidos por seres extraños que constantemente nos están vigilando desde más allá de donde penden las estrellas.
¿Estabas al tanto de ello? Vaya, vaya, veo que sí, has asentido con tu cabeza. Y si sabías de esto ¿Por qué nunca me lo comunicaste? Tus manos me hablan y yo entiendo lo que quieren expresarme, así como el brillo de tus ojos; siempre fueron muy elocuentes para mí
¿Dices que has visto a esos seres? ¡Jaaaaaaaaa-ja-Jaaaaaaaaa! No, por favor, no te enfades, no me estoy burlando, es que me sorprendiste… ¿Dices que eres uno de ellos y que viniste a cuidar de mí? Ciertamente, creo que estás loco ¿Acaso no soy yo quien cuida de ti y a menudo te provee comida? Aunque… ahora que reparo en ello…siempre te la llevas en los bolsillos, nunca te vi comerla ¡Lógico, si no tienes boca! Hay muchas cosas que se me pasaron por alto… tu salud…  jamás te he visto enfermo, no es natural, poco más, poco menos, alguna vez todos nos enfermamos... pero no tú, es extraño, ya lo creo. ¡Ey, tu risa! A pesar de tu incapacidad para exteriorizarla  ya que careces del elemento físico en pos de que el sonido se expanda, puedo percibir tu silenciosa carcajada ¡Ah! Te mofas de mi torpeza y distracción… jajaja, me has hecho reír de nuevo… es verdad, llevo años dándole comida a quien está falto de boca para ingerirla. Tienes razón, soy estúpido o  tal vez el loco sea yo…
¡Ya deja de reírte de mí! Es cierto, sí, soy un estúpido demente que por andar ensimismado, hurgando entre quimeras y sueños, descuido mi vida real, entonces el mundo que me rodea me es extraño, no consigo comprenderlo. Quita tus brazos de mí, no intentes consolarme, tu abrazo me hace sentir más ridículo aún.
¿Por qué te llevabas el alimento si no puedes ni necesitas comer? Aja, sí, sí, tu imaginario perro de dos patas que, según tú, es capaz de hacer música hasta con los latidos de su corazón. A él se la llevabas… la comida que yo te daba se la llevabas a tu imaginario perro de dos patas…
¡Ya suéltame! ¡Mira lo que has hecho! Por tu culpa he tropezado y tiré el saxofón. Un día de estos me dedicaré a ordenar este caos en el que habito, acorralado por objetos inútiles que se van amontonando, acaparando más y más espacio, bloqueándome la salida. Si, voy a tener que poner un poco de orden o ya no podré moverme ni siquiera para recoger maná de mi jardín y preparar bocadillos para tu imaginario perro de dos patas… pero eso será otro día.  Ahora leamos el libro que, para deleite de nuestro espíritu, hallé entre tantas futilidades. Escucha, escucha…(...)...





         (Pieza única. Año 2012. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)

viernes, 2 de diciembre de 2016

NATUN ET ORBIS

Ilustración y poema de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)


Ven angelito mío...
ven, ven a volar.
Ven con tus tiernas alitas,
mis cielos has de surcar.
Quiero heredarte mi rumbo, nena...
estoy agotado ya.
Mis viejas alas cansadas, linda...
no me dejan remontar.
Ya no podré volar.
Quiero acariciar tus hombros...
quiero acariciar.
Porque asi tus alas grandes...
muy grandes serán.
Angelito mío...
angelito mío...
Mi cielo es para tí.



  (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 57 cms. Precio $.600 dólares americanos)

viernes, 25 de noviembre de 2016

"ORÁCULO"

Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)



(Extracto del cuento: Cap 4, Libro "Delirios del Lirio")


(...)...Había recorrido el mundo entero y sin embargo no lo conocía. Había visto millones de hombres y mujeres y nada sabía de los seres humanos. Había convivido conmigo mismo todos estos siglos… y tampoco sabía nada de mí. No supe del deleite, ni tengo  recuerdos de mí andar, algún que otro pasaje, paisaje, noches de luna, tardes de sol obstinado lacerándome la piel. Nada, tan sólo  un vacío en la mente… sé que vengo de acullá, donde el sentido se obstruye y los recuerdos se ahogan…  pero no me doy por vencido… camino sin cesar en busca de la revelación que me conduzca a la gran verdad, la verdad que persigo… si bien ya he olvidado mi interrogante.
Escalar la cima de este volcán extinguido es un martirio, estoy exhausto. El roce incesante con las filosas rocas de las que me debo sujetar para seguir trepando, hacen sangrar mis manos y pies.  De todos modos no debo renunciar…la respuesta anhelada puede estar en cualquier lugar…
Es casi la medianoche cuando llego al borde del cráter. El cielo, negro azulado, está tapizado de estrellas que brillan intensamente, semejándolo a un paño de terciopelo donde descansan pequeñas piezas de diamante tallado.
Me recuesto en una piedra saliente y observo el firmamento con escrupulosidad, pudiera ser que  él me proporcione la verdad ansiada. Hundo los ojos, escudriño cada milímetro de su extensión pero tampoco allí encuentro la respuesta; debe ser porque no sé qué preguntarle. Igual insisto, tengo muchos siglos más por delante. Insisto, sí pero justo  cuando intuyo que la respuesta no está arriba, cuando decido cerrar los ojos en busca de una exigua tregua para mi mente obnubilada, una fosforescencia proveniente del mismísimo centro del cráter, me encandila. Parece un ojo seductor espiando la noche. Debo acercarme y observar con mayor atención. Es una señal y cualquier señal podría ser una potencial portadora de la respuesta.
Al otear por el agujero puedo darme cuenta de que es una entrada hacia… Hay una escalinata en espiral conformada por innumerables escalones que descienden bordeando las paredes del volcán hasta llegar a una inmensa rotonda atestada de personas que van de aquí para allá. Mi curiosidad me supera y me dejo llevar por la fuerza de la gravedad hacia la zona más  insondable del cráter.
A medida que voy bajando, todo lo que percibo  me resulta misterioso pues jamás vi nada análogo. Con mucha cautela, comienzo el descenso y cada cierto tramo de la escalinata, debo detenerme porque me topo con cuevas cuya iluminación va en aumento, de tal modo que puedo apreciar con nitidez lo que ellas pretenden ocultar. Alcanzo la primera. Grotescas rameras expenden sus caricias embebidas en licor y “hashis”  que también te ofrecen a cambio de un puñado de monedas. Observo ese paisaje de aire impuro e intuyo que no está allí mi respuesta. Prosigo el peliagudo declive y luego de unos metros, vuelvo a detenerme frente a otra caverna donde hay gitanas vestidas de sedas multicolores. Ellas te venden el futuro que está escrito en tus manos... Cada una de las cuevas es un antro atiborrado de parroquianos y curiosos en busca de placeres momentáneos, quimeras que por fugaces lapsos serán parte de su realidad. Deambulo con naturalidad, como si fuera uno más entre ellos, intentando mimetizarme para pasar desapercibido. No deseo contratiempos que puedan desviarme de mi búsqueda. Me cruzo con fenómenos, seres de lo más extraños que juzgo extraídos de un mundo mordaz: enanos que encerrados en jaulas pequeñas colgando del techo, piden limosna; travestidos con rostros tatuados, pintarrajeados y exhibiendo su anatomía, impasibles ante su desnudez, muestran sin pudor todo lo que tienen; mujeres de cabellos multicolores, con cortes y peinados extravagantes.
Estoy en el reino del absurdo, averno donde se dan cita la demencia, la decadencia y la degradación del ser humano. En este reinado libertino, todos los vicios reclaman presencia y notoriedad. Conforme voy descendiendo, me resulta cada vez más natural y  familiar ¡Si hasta me dan ganas de sonreír con la misma sonrisa vacía y estúpida que manifiestan los otros! El hedor imperante, mixtura de humo de hashis, licor, sexo y sudor, me causa repugnancia… pero se van tornando soportables. La timidez y el recelo ceden y me confieren pasos firmes, mucho más decididos. Este caos es como un virus que va atacando mi organismo; comienzo a pensarme uno más de ellos, deambulando en mi elemento. El ruido monótono, incesante pero acompasado que produce un grupo de extravagantes con aspecto paradójico, provistos de tambores e instrumentos raros, es cada vez más invasivo. Casi todos caminan moviéndose al compás. También yo agito la cabeza siguiendo el ritmo, no me lo propongo, simplemente actúo como un zombi al que se le despojó  de la voluntad.
...(...)



    (Pieza única. Año 2013. Medidas: 80 X 57 cms. Precio $.600 dólares americanos)

jueves, 24 de noviembre de 2016

"LOS CARDENALES VAN AL SUR"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)

Caminarás entre piedras y polvo, pero tu mirada siempre virará hacia arriba, hacia donde no ven los rastreros, hacia donde puedes ubicar deidades. Ahí te sientes grande…Ahí eres pequeño… Ahí eres imperceptiblemente inmenso...


         (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 54 cms. Precio $.600 dólares americanos)


domingo, 13 de noviembre de 2016

"LIBIDIFLOR"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)

Ya no hay tiempo ni espacio. Sólo queda una profunda y sombría depresión donde no cabe más que la desesperanza. Apenas si puedo captar una que otra letra de las palabras de aliento que los AJENOS susurran: "Hay un jardín afuera… hay peces de colores surcando un cielo azul… hay amores luminosos aguardando tu miedo..." Como si las voces huecas pudieran fabricar las endorfinas que me fueron negadas ¿Crees que una hembra estéril podría parir sólo porque le soplas esperanza al oído?
*-Es cierto, ella está físicamente incapacitada de concebir, y tú no tienes la capacidad de ser feliz. Tu química vital te lo negó.
Así es, amigo ESPEJO… y tú tampoco tienes capacidad para detenerme, solamente puedes observarme. Con permiso… debo seguir cayendo.




     (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 57 cms. Precio $.600 dólares americanos)

"NAM ATOM PATHETIC"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)


Cada paso que doy me demanda mayor esfuerzo, y aunque podría reírme en su cara y hacerle bromas a la muerte, lágrimas en mí afloran al sentir agarrotadas mis piernas y al no poder contener este temblor de mis manos. Mi magia se está yendo como el humo de mi cigarrillo que aunque barato y modesto, intenta vanamente devolverme mi frescura de superhombre, ese descaro ansiado que no me permite evidenciar mi fragilidad y que me anima a seguir fingiendo, que me alienta a continuar entre esta polvareda incierta, inventándome musas que a la carrera, se van alejando de mí para inspirar a quienes ni siquiera necesitan inspiración pues desconocen lo que es jugar a ser dioses.


         (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 50.5 cms. Precio $.600 dólares americanos)


miércoles, 9 de noviembre de 2016

"LA REINA LAGARTA SE QUITO LA PIEL" (Video)

Video que muestra parte de mis obras pictóricas sobre el fondo de la canción de mi autoría en composición y arreglos musicales, "La Reina Lagartija se quitó la piel", la cual es parte de la discografía de mi otrora banda "Brebaje", donde ejecutaba la guitarra líder.



viernes, 4 de noviembre de 2016

"HACEDOR DE DESTINOS"

Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)


(Extracto del cuento: Cap 3, Libro "Delirios del Lirio")
¿Dónde estoy? ¿Qué lugar es este? No sé qué o quién soy. La oscuridad me envuelve, tengo frío, tengo mucho miedo; ni siquiera puedo saber qué aspecto tengo pues no logro distinguir nada. Quizás esté muerto y sin embargo no recuerdo haber nacido. Palpando puedo notar que poseo un cuerpo. ¡Sí,  tengo piernas y brazos!
 Me da pavor tocarme el rostro, me aterra darme cuenta qué soy pero asimismo me angustia esta soledad. Estoy recostado sobre una superficie muy dura. Debo ponerme de pie, me falta el aire, estoy empapado en sudor, un dolor insoportable me oprime el pecho. Debo pararme, mi instinto me dice que al hacerlo, menguará este sufrimiento. Mi desesperación me impulsa a erguirme, tomo envión y lo hago. La proximidad de la locura me indica que dé unos pasos, que huya, no sé de qué ni hacia dónde pero es necesario moverme. ¡DIOS! Mi tobillo derecho está fuertemente sujeto al lugar por un cordón que me lastima. Intento librarme pero todo esfuerzo resulta inútil, está muy ceñida mi atadura y resulta imposible liberar mi pie... ni modo. Bien, hay algo en mi interior que me dice que toda situación extrema requiere de una solución extrema.
Con las manos hurgo en lo que debe ser mi rostro. Descubro que tengo boca y dientes. Sin dudarlo me siento en el piso y curvando mi tórax, mi boca logra alcanzar mi pie. La primera dentellada me arranca dos o tres dedos. El dolor es intenso, no obstante debo soportarlo. Preciso alejarme del lugar pero esta ligadura me lo imposibilita. Continúo infiriéndome mordiscos, desgarrando músculos, huesos y tendones hasta que consigo zafarme de esta maldita atadura. No se hacia dónde pero debo moverme, debo alejarme de aquí…¡Pero ya!
Empiezo a caminar, mas aunque me invade la desesperación, lo hago con prudencia, temo golpearme. Sólo me guío por una brisa gélida que voy tanteando, es fría pero esperanzadora. Me doy de cabezazos contra las aristas e irregularidades de las paredes y el techo, entonces desisto de mi postura erguida, mejor avanzar a gatas y con una mano delante en pos de  precaver nuevas colisiones. Aun así, sin poder ver ruta ni destino, avanzo muy de prisa.
La brisa gélida se potencia y aunque estoy tiritando de frío, es estimulante saber que ese vientecillo helado que cala mis huesos proviene de algún lugar que tal vez sea mi única posibilidad de huida. Estoy cada vez más cerca, lo sé. El frío lacera mi piel desnuda, entonces no siento dolor en el desgarrado muñón que quedó donde antes hubo un  pie derecho...(...)...





       (Pieza única. Año 2012. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)

martes, 1 de noviembre de 2016

"LAMENTACIONES"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)


Tengo la letra de aquella canción, traspapelada en alguna parte de mi memoria, pero no puedo recordar dónde. Recuerdo que hablaba de la niña delgaducha que conocí en sueños, de sus trencitas azules y de cómo se agitaban al viento cuando bailaba entre copos de nube. Cabriolas por aquí, piernitas de garza por allá, y volteretas bañadas de gracia y candor. Siempre de la mano del dictatorial ritmo y melodía, que llegaban como ecos desde la luz misma; esa luz que, complacida, alumbraba el rostro de la niña, para luego reflejarse en destellos transitando por sus simpáticas trencitas de intenso color azulado. Ese azul profundo que tiñe el cielo cuando se adentra la noche.
Siempre fue así entre la fugaz eternidad; hasta el día en que la luz se extinguió y ya no hubo más baile. Las piernitas que antes apenas proyectaban dos líneas por sombra, ahora están quietas, y el cuerpecillo de anguila, cesó repentinamente su menear; las trencitas azules no volvieron a bambolearse… Sentada en un oscuro rincón, con las trencitas deshechas, espera que el tiempo pase. Hoy es una mujer… Ha dejado de ser niña.



    (Pieza única. Año 2012. Medidas: 80 X 60.5 cms. Precio $.600 dólares americanos)

miércoles, 26 de octubre de 2016

"KARENCIA 23"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)


A su paso, la mujer vieja y ciega, derramó monedas de oro desde sus dedos de ave, pero el tintineo de las mismas fue estéril e inútil. El hijo del hombre no se inmutó, no hubo brillo que detuviera su paso. Sus calígulas polvorientas y raídas, pisotearon las monedas sin siquiera enterarse qué rostro se había acuñado en ellas...


 (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 67 cms. Precio $.600 dólares americanos)

martes, 18 de octubre de 2016

"MELANCOLÍA DEL MAGO"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía(Derechos de autor, reservados)

He caminado, de manera incesante, cerca de cuatro mil años por este polvoriento mundillo de apenas trece metros cuadrados, yendo de aquí para allá, siguiendo una voz de sirena, apenas audible pero encantadora. Si suena al sur, hacia el sur voy; si suena al norte, hacia el norte voy. No importa de qué punto proviene la voz, yo siempre voy en su busca, pues aunque jamás escucho qué me dice, es un llamado feromonal al que no puedo ni quiero resistirme. En un lugar tan pequeño y solitario, esa encantadora voz es la razón de mi existir, es lo único que me tiene ocupado, es lo que me mantiene en este persistente celo que no puedo aplacar… ni cuando levanto mi mirada hacia esas tres lunas ninfómanas que iluminan mis cielos, pero que nunca podrán consolarme, ya que esa luz celeste que irradian constantemente, las aleja de mis manos. Mmm… Ahora debo irme, puesto que desde el oeste, me llama la encantadora voz de sirena… ¡Ya voy! ¡Ya voy!


          (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 63 cms. Precio $.600 dólares americanos)



viernes, 14 de octubre de 2016

"SE ROMPIO EL CRYSTAL"

Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía (Derechos de autoría reservados) 
Extracto del cuento...(...)...
Voy a contarte cómo de un minúsculo trocito de polvo me di a la tarea de modelar la torre que ordenará el curso de los vientos que soplarán las orejas de los buscadores inquietos... Que parirá mundos fantásticos, testimoniando de ese modo, que mi obra no fue la edificación de un hombre más: Tú serás único e insustituible. Otros harán obras magnánimas, pero ninguno podrá hacer lo que es de tu ley.
… Flotas en un mar amniótico, que te provee de paz y plenitud. Tan sólo eres un punto en la inmensa línea de la vida pero ya estoy enquistado en ti…Soy la CIRCUNSTANCIA  misma, soy tu creador, y a la vez soy tu creación.  En cambio, la soledad es toda tuya, de ella te nutres mas no le temes pues es una soledad tibia y acogedora que te permite parasitar agradablemente. El bulbo que te contiene está brindado a ti y a merced de mi labor como tu fabricante. Te sientes muy bien agitándote como pez pero ello no puede ser por siempre. Debo prepararte para las nuevas etapas y espacios que se avecinan, y para eso tengo que ir variando de manera gradual tu estado elemental; adicionando a tu ser piezas e ingredientes  que irán desde lo más simple a lo más complejo. Debo ser muy cuidadoso en cada uno de los trazos de tu diseño, porque si algo fallara, todo lo que podría hacer luego, seria pedirte perdón en silencio… ¿De qué serviría si ya no se podría remediar lo mal hecho? Mejor ser cuidadoso…
Has crecido mucho. Siento el inmenso orgullo de ser el arquitecto que va ensamblándote y forjándote. Mis plazos son muy estrictos, entonces debo esmerarme por lograr la meta de un modo rápido y eficaz si no quiero fracasar, y no existe entre mis expectativas la posibilidad al fracaso.  Ya estás casi listo para el primero de los fines. A partir de este, tu existencia estará plagada de finales y despedidas, cada una regada de llanto, ungida en  sufrimiento… y sin retorno. Cada vivencia será clavada en tu alma como una estaca que no puede extirparse… deberás aprender a vivir con esa premisa. Cada una de estas etapas será una muralla por saltar de manera indefectible. No te angusties, estoy dentro de ti para ayudarte a sobrellevar el estigma ¿Recuerdas que soy tu creador y tu creación a la vez? No puedo apartarme de tí… estoy eternamente en tu interior…para moverte y estimularte hacia tu contexto exterior. Acabo de instalarte la “anfibiedad” pues tu tiempo aquí está por culminar y la necesitarás para el instante que se te avecina. Tu modo de respirar está a punto de variar radicalmente. Y esto es necesario, créeme.
¡Ahora prepárate! Vas a enfrentarte por primera vez al terror, el desconcierto y el dolor. Discúlpame por no evitar que pases este mal rato. La vida te será una seguidilla de duras experiencias. Es preciso que pases por ellas o jamás alcanzarás cielos más amplios que esta reducida cúpula que te cobija.
¿Percibes la violencia? Se empieza a manifestar.  Te va  envolviendo en su rojo manto de sangre,  carcomiendo cada uno de tus sentidos ¿Notas como todo se contrae a tu alrededor? Enormes fuerzas te estrujan, friccionan y zarandean tu, hasta ahora, inmaculada piel. No entiendes ni comprendes nada. Siempre te resultara inentendible e incomprensible lo desconocido.
¡Es tan brusco y repentino todo! Te supones solo… tú y tu pánico, nada más. Ya ni me escuchas ¡Debes salir de allí! ¡Sal de allí! ¡Saaaaaaaal!
De esto te hablaba. Te presento al terror, el desconcierto y el dolor. Ellos y yo  iremos de la mano contigo de aquí en adelante, seremos tu inquebrantable compañía. Me duele hacerlo, no me complace verte sufrir pero es mi tarea grabarte en el alma los traumas que irás incorporando a tu reservorio de penas, y lo haré con hierro candente o corremos el riesgo de la oquedad que te convierte en un muerto en vida.
Acércate, también debo calzarte el traje de reptil. Las puertas de acceso a la demencia están abiertas para ti ¿Te atreves a cruzarla o debo empujarte? Deja de mirarme así. Haces que me sienta como si fuera tu verdugo. Cuando tu mente se abra a la luz, entenderás que todas estas transiciones fueron por tu bien.
La locura es una de las alternativas de protección y defensa a la que podrás recurrir cada vez que nuestra mutua connivencia te resulte insoportable.
Tu pecho quiere estallar, te desesperas, no puedes respirar. Estás por abrir la siguiente puerta; no te desesperes, vas bien, ya perdiste la cordura, eso preservará mi obra: Tu vida.
Llora si lo necesitas, llora, que el vaivén de las contradicciones también se enjuaga con llanto.
Ya pasó todo y ocurrió tal como estaba planeado. Relájate, cierra los ojos, respira lentamente y déjate llevar por el letargo…duerme… duerme…duerme…
...(...)...



         (Pieza única. Año 2013. Medidas: 80 X 52 cms. Precio $.600 dólares americanos)

martes, 11 de octubre de 2016

"FESTIN MANICOMIAL"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor, protegidos)

Al oír la oración de aquella niña, le di la espalda. Ahora mi sombra se proyectaba inmensa, tan larga como el camino que debía recorrer sin ella. Si hubo lágrimas del otro lado, no lo sé... pero de este lado hubo sudores fríos.
Han pasado mil vientos y ahora, nuevamente, la tengo frente a mí, quizás con las lágrimas de ayer... no lo sé. Pero si sé de los mismos sudores fríos que ni sombra tuvieron aquel día.

Roza mi espalda. Quiero pensar que hay lágrimas del otro lado y que se mezclan con los sudores fríos de hoy…



 (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 58 cms. Precio $.600 dólares americanos)

domingo, 9 de octubre de 2016

miércoles, 5 de octubre de 2016

"ESCUELA DE PROFETAS"

Ilustración y cuento de Oswaldo Mejía (Derechos de autoría, reservados)

(Extracto del cuento: Cap. 1, Libro "Delirios del Lirio")...
En un banquito de cortas patitas, estaba sentada aquella niña de mirada distante y sonrisa con ausencia de alegría. Sus piernitas flacuchas de prominentes rodillas, se unían mientras las canillas se separaban dando forma a  esa particular figura en “A” pues sus piececitos se hallaban girados hacia adentro, tocándose  los deditos de ambos pies. El cuadro era cómico, tierno y al mismo tiempo… desolador.
A pocos metros de altura sobre ella, una espesa y gris nube de no más de ochenta centímetros, lloraba gotas gélidas que empapaban a la niña.
¿Cómo podía ser que en un día tan soleado y atractivo para vivirlo plenamente, aquella nubecilla gris se empecinara en propinarle una lluvia exclusiva e incesante a la niña de mirada ajena y distante? ¿Es que acaso hay seres humanos que nacen y viven con tormentas sobre sus cabezas?
Largo rato estuve observando con minucioso detenimiento a la niña sentada en el banquito en medio de la plazuela, con su nube gris goteando sobre ella. Por sus dorados cabellos recogidos en desordenadas trencitas y su carita de piel extremadamente blanca, se deslizaban manantiales de agua que presumo, caían unificándose con sus lágrimas, casi como queriendo ocultarlas.
Pude haberme largado ¿Qué necesidad tenía de entrometerme en sufrimientos ajenos cuando tenía más que suficiente con los propios? Y sin embargo, no tuve el valor…no pude… Mi corazón oprimido me decía “Ella es”. Ni por atisbo podía sospechar quién era “ella” pero  con cada latido, mi cerebro iba obnubilándose más y más. No había modo de utilizar la razón pues a cada segundo se iba apoderando de mí la certeza de que era “ella”…ella era vital ¿Para qué, por qué? ¿Cómo podía saberlo? Desde la sinrazón, algo me impulsaba a acercarme. Cuando estuve frente a ella, a centímetros de su humanidad, no supe qué decir, escuetamente me quedé observándola. La niña de trencitas enmarañadas se rascó la rodilla derecha. Pude apreciar su rostro; la sonrisa dibujada no estaba más, la lluvia la había borrado. De repente pero con suma lentitud, elevó su cabecita hasta hundir su triste mirada en la mía. Delineó una amplia sonrisa y gritó:
- ¡Papá!- pegó un brinco y se abrazó a mi cintura. Como por obra de arte y magia, la nubecilla gris que hasta ese momento había estado sobre ella, se evaporó.
-¿Quién eres, pequeña? No te conozco- ...( )...


           (Pieza única. Año 2012. Medidas: 80 X 52 cms. Precio $.600 dólares americanos)


jueves, 29 de septiembre de 2016

"FABRICANDO UN SUEÑO PARA LOS QUE NUNCA LLORAN"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor protegidos)



(Crónicas marranas: primer nivel)

En el espacio subterráneo, entre los larguísimos vericuetos de las cloacas, miles de cerdos chapotean entre el lodo y los excrementos, mientras con sus hocicos husmean buscando de manera incesante algún desperdicio que tragar. Muchos han desarrollado corpulencias enormes, y ello les faculta para abusar de los más débiles, a quienes muchas veces, mordisquean arrancándoles trozos de piel y músculo que devoran con avidez. Los que son mordidos, tienen tanta angurria y gula que lamen sus propias heridas sólo por el placer de beber algo de sangre. Los cerdos atacadores, así como los atacados, adoptaron estas costumbres de sus depredadores: los perros salvajes, los chacales y las hienas; todos, carniceros sedientos de sangre.



(Crónicas marranas: segundo nivel) 

En el segundo nivel de este mundito que, cual pequeño farol, permanece encendido en algún lugar de los confines de este irreal universo, un piso polvoriento alberga jaurías de perros salvajes, chacales y hienas. En algunos trechos, el suelo presenta agujeros y hoyos de entre tres y cuatro metros por donde estos carnívoros pueden otear a los cerdos que ocupan el nivel de abajo. Los asquerosos cerdos están tan a la mano que basta a los depredadores con estirar el pescuezo para alcanzar a la presa escogida. Aun así, siempre que un cerdo es extraído hacia el segundo nivel, se desatan sangrientas peleas entre las jaurías rivales, facilitando, en muchas ocasiones, a la presa de turno, la posibilidad de escapar con una que otra dentellada y regresar a las cloacas para continuar con su inacabable búsqueda de desperdicios.



Crónicas marranas: tercer nivel

En el tercer espacio, en la parte aérea, allí donde dominan las nubes; justamente allí es la morada de los seres alados, ángeles y mensajeros, que tienen el poder de crear con sus trazos, sus movimientos corporales y sus trinos, mundos utópicos. Son entidades que de vez en cuando descienden para acompañar a los depredadores del segundo espacio y los cerdos del nivel de abajo, en el intento de sembrar espiritualidad en sus escasos o negados cerebros para la sensibilidad.
Cada uno de esos seres alados desciende con la consigna expresa de disminuir la bestialidad reinante en los niveles segundo y primero.
Acaso algún día consigan eliminar esas taras heredadas de la extinta raza humana...


  (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 66 cms. Precio $.600 dólares americanos)

lunes, 26 de septiembre de 2016

"EL CANDOR DEL ESPEJO QUE FINGE"

Ilustración y prosa de Oswaldo Mejía (Derechos de autor protegidos)

Llevas mucho tiempo sentado en la copa de ese árbol. Naciste allí, pero debes bajar ¿O crees que observar el andar de las hormigas hará crecer tus alas de Arq-ángel?
Te traje un libro y este par de sandalias. Ambos tienen magia: El libro te dará luz y las sandalias proveerán de estabilidad a tus pasos. Con estas dos cosas no necesitarás más nada. Todo lo necesario para emprender tu rumbo como sembrador de conciencias está dentro de ti.
Ignora a tu co-herencia, ella siempre te dictará: “¡Lo que debes olvidar, debes recordarlo cada día para saber lo que debes dejar en el olvido; no sea que por equivocación termines olvidando algo que no debes!”... 
Y con esos argumentos te hará prisionero de tus fobias, culpas y remordimientos.
Yo No te necesito co-herente. Te necesito sabio; te necesito niño… Te necesito jugando a construir, Ángel arquitecto.


        (Pieza única. Año 2010. Medidas: 80 X 53 cms. Precio $.600 dólares americanos)